Divagaciones sobre la amistad y lo absurdo
Un post que no pretendía ser un post.
Tengo ganas de postear pero… No tengo nada que decir. A ver sí, “tengo cosas que decir” pero son las 11, tengo sueño y no me voy a poner reivindicativa así porque sí. Debería ponerme a estudiar ahora pero me da que va a ser mejor que duerma y me levante temprano.
No sé que voy a hacer mañana. Estudiar, ya, pero ¿Aparte? Si no quiero volverme loca tendré que hacer algo más. He pensado en cortarme el pelo y dejarme un flequillo de esos a lo Kate Moss: largo, recto y liso.
Necesito unos cascos nuevos porque con estos sólo oigo de un lado. =/ No sé si el hecho de que a veces muerda el cablecito cuando me aburro ha influido, aparentemente la respuesta más obvia es “Pues va a ser que sí.” pero nadie puede demostrarlo. (¿A que no?)
Hoy celebramos los cumpleaños en la resi. ¿Os he contado alguna vez cómo lo hacemos? Después de la cena vamos a la sala de la tele de abajo, que es muy grande. Colocamos tantas sillas en el medio como personas cumplen años en ese mes. En este caso, eran muchas porque celebramos los cumpleaños de Enero y Diciembre juntos. Se canta el típico cumpleaños feliz a las que se sientan en el medio y a continuación una de sus amigas de la residencia, va y le entrega un globo, en el que van escritas dedicatorias, etc. de todas sus amiguitas residentes. Hemos variado ligeramente para esta vez “el sistema”. Esta vez las dedicatorias iban en un papel, dentro del globo, y para leerlo, había que explotarlo.
A mí me lo entregó una de las Anas, no importa cual, la cuestión es que podéis deducir que no es mi amiga*. Porque aquí no tengo amigas. Por supuesto, tenía las dedicatorias amables estándar de esta Ana y otras personas lo bastante amables como para no dejarme sin mi papelito pero la triste realidad, que no me gusta obviar, es que no tengo amigas en la residencia.
Me cuesta abrirme a otras personas. Es absurdo que escriba esto para cualquiera que entre y que no sea capaz de decírselo a la cara a cualquiera de las otras 54 personas, sin contar monjas, que hay en la residencia pero ¿Qué le voy a hacer? La vida es absurda.
Tengo que conectar de una manera muy especial con alguien para que tengamos confianza, además la otra persona tiene que tener paciencia y poner bastante de si misma y está claro, que no todo el mundo está dispuesto a eso.
Me deprime bastante.
Me consuela algo que me lleve bastante mejor con gente de la facultad y que ya tenga una cierta confianza con algunos de ellos. Me hace recobrar la esperanza de que tal vez, sólo tal vez, no acabe mis días como una ermitaña.
*Amigo, -a: Que siente afecto personal, puro y desinteresado, compartido hacia otra persona, el cual nace y se fortalece con el trato.
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Me queda una duda… Si tienes cascos nuevos, ¿por qué no los pones ya?
En cuanto a la cuestión secundaria que abordas, mi consejo es que el primer paso es tener conciencia de la situación existente, y una vez hecho esto, hacer algo para mejorarla.
Veo que la primera parte la tienes controlada, así que toca afrontar la segunda.
¡Besos y ánimo!
No, no. Quiero decir que necesito unos nuevos y “estos” (los que ya tengo) están estropeados.
Gracias.
¡No se ha grabado mi segundo comentario de anoche! ¿O es que ha actuado la censura? Besitos
¿No lo ves? Yo sí.
Pero si ser raro es lo mejor!!
Es como ser zurdo, hay que estar orgullos@ de ello.
A veces las relaciones personales agotan. Yo ya me acostumbré hace tiempo a tener muy pocos amigos*, y a veces me da pena y me deprime, y otras me gusta que sea así. Equilibrio? Paqué!
Besos y ánimo!
*amigos = segun definicion de psychobabe
No Tungusky, no es cuestión de ser raro o no. Ser raro no tiene nada que ver con ser más hábil o menos a la hora de relacionarte con otras personas. Además en el post no me refiero a un trato de “mejor amiga” o algo por el estilo, simplemente a un trato normal entre personas: Dar conversación por ejemplo, me cuesta si no tengo confianza.
Por cierto, no es “amigo según Nat”, es “amigo según la RAE”.
Bueno, aclarado el tema de que no te gusta Chenoa (si no no volvería a comentar, es broma…) te diré que no es tan grave que te cueste abrirte a otras personas. A mi también me cuesta, seguramente no es que te cueste, sino que la otra persona no es merecedora de recibir toda tu confianza. De esta manera consigues pocos amigos, pero amigos con relaciones de alta calidad.
Yo lo prefiero así, tener pocos pero buenos amigos que no relacionarme con todo el mundo pero no llegar a conectar de verdad con nadie.
Quizás me he liado un poco, no se si se entiende lo que quise decir.
Saludos.
¡Vaya! Temía haberte espantado con lo de Chenoa. XD
Se entiende lo que quieres decir, pero no tener a nadie en el sitio donde vives te hace sentir muy solo.