De bibliotecas
Llevo desde las 8.30 haciendo cosas. Hoy fui a por los dichosos libros y me levanté temprano porque la persona que los tenía antes los tenía que dejar ayer y como llevaba casi dos semanas intentando conseguirlos estaba paranoica con que llegase alguien y se los llevase.
Fui a la biblioteca de Historia y pedí un libro sobre economía en la Edad Media. Hay que tener en cuenta que yo ya tenía dos libros uno sobre el monacato y otro sobre los franciscanos (de eso va mi trabajo). En teoría puedes tener hasta 5 libros con el préstamo a domicilio así que una vez dejé la hojita para pedirlos en Historia me fui a la General porque te hacen esperar veinte minutos o un cuarto de hora para traerte el libro. Llegué allí y pedí dos más: Una biografía de San Francisco de Asís y un libro sobre la historia de los franciscanos en España. Con todo eso aun no había pasado el tiempo para recoger el otro así que me cogí todos los periódicos esos que te dan en mano, fui hasta historia y me senté a leer uno un rato. Cuando entré a la biblioteca el que estaba allí se dio cuenta de que se le había olvidado buscarme el libro así que me volví a fuera y me leí otro de esos periódicos. Al fin consigo el libro y me voy derecha a la general.
Realmente allí era donde estaban los libros que más necesitaba. Total: Entro, le doy la tarjeta y me dice que no me los puede dar porque los dos libros que tenía antes son de préstamo largo (renové el préstamo para poder mirarlos algo más) y así el límite es distinto. Me pregunta si voy a devolver alguno y de primeras le digo que no porque la verdad también los necesito.
Me fui a la residencia miré los libros escaneé cosas de uno y luego los llevé a fotocopiar a una copistería que hay cerca de la facultad que es más barata que la de la propia con el fin de así poder devolver dos de los libros. Cuando salgo me doy cuenta de que me he olvidado de fotocopiar algo pero como era poco y ya estaba dentro de la facultad pensé en ir a la copistería de allí.
No sé que les pasa a las de la copistería de la facultad pero se dedican más a contarte su vida que hacer su trabajo. Y yo que tenía algo de prisa (mi tesooooro, mis librooos…) me tuve que escuchar todo el rollo que soltaba.
Devolví esos libros, iba algo despistada, se me fue la pinza y le enseñé la tarjeta, el tipo se río: “No hace falta enseñar la tarjeta para devolverlos”. Cierto.
Cogí los papelitos de pedir préstamos los volví a cubrir como los había cubierto por la mañana y me fui a la general. “Vinte minutos”.
En ese tiempo fui a comprar chuches, Coca-Cola y un sándwich porque esta noche me quedo aquí y no me gusta lo que hay para cenar. Las dejé en la resi y volví a la general.
Por cierto, odio la puerta de esa biblioteca, si está cerrada y la tienes que empujar chirría y consecuentemente todos los que están dentro se giran para mirar quién narices hace ese ruido.
No había nadie detrás del mostrador donde se piden los libros y había dos chicas esperando. Al rato apareció un señor cargado con libros entre los que reconocí los que había pedido antes. Le enseñé la tarjetita “Dos libros, ¿Verdad?” Y finalmente me los dio… Ya era la una menos algo.
El resto del día fue como siempre… Salvo porque no tuvimos clase a última hora. Lucía me mandó un mensaje al móvil que no vi porque está sin batería y el cargador está en Coruña (¡bieeen!) para que fuera antes y fotocopiábamos sus apuntes de Roma, por eso su saludo fue un “Hola ¿Dónde tienes el móvil?”. Me los fotocopió ella al final, ya os digo que esta chica es un encanto. También me preguntó si quería ir al cine con sus amigas, pero van a volver tarde y por el horario de la residencia no puedo ir. Me dio bastante rabia, la verdad.
En fin, me voy a casa mañana.
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Por lo menos los conseguiste…. Por curiosidad, cuántos libros tienes para leer?
unos cuantos
Olé las respuestas concretas! Jajaja. Has hecho que pasar un día de biblio en biblio parezca toda una aventura
Por cierto, copistería no está mal, pero me hacía más gracia repogra… reproga… re-pro-gra-fí-a.
Calla calla, no me recuerdes esa salita de mieeeerdaaaa. Recuerdo que ir allí entre clase y clase significaba esperar media hora muchas veces para que te fotocopiaran 2 hojas…
Es que es la esencia de esos sitios: Esperar un siglo aunque en realidad lo que tengas que fotocopiar no sea mucho.