amistad, familia, llanto, reflexiones, vida

A veces me sorprendes

Antes me gustaba estar sola. Ahora me doy cuenta de que me gustaba estar sola porque sabía que cuando lo necesitase, siempre tenía alguien con quien hablar.

Al día… Debo hablar -utilizar la voz- una media de cinco horas. ¡Cinco horas!

¿Sabéis lo que es eso?

No es normal que de repente me encuentre en una situación en que la única amiga que tenga cerca la vea cuatro horas al día. Que me pase toda la mañana y parte de la tarde, sola sin nadie con quién hablar.

Del grupo de amigas y amigos que tenía en mi ciudad, sólo dos me han demostrado que realmente les preocupo. Con uno casi nunca coincido porque está estudiando fuera. A la otra puedo verla algunos fines de semana, cuando no tiene otra cosa que hacer -obviamente tiene cosas que hacer-.

Veo en persona a mi novio, una vez al mes.

No bebo, no fumo, no me drogo, no destrozo propiedad publica, no me gusta salir de noche ¿Qué le pasa a la gente de mi generación que le tiene tal alergia a verse de día, sin sonidos estridentes o sin un vaso en la mano? No le pego a mis padres, ni les chillo, ni me comporto como una energúmena con la gente, no me como las uñas, no escupo, ni pego mocos en la escalera, ni no sé… ¡Ah! Sí, a veces me entran ganas de ver la tele. ;)

Por si no cogéis el concepto siempre he sido Santa Natalia. Algunas veces para comportarme como lo hago necesito esforzarme, otras veces simplemente es parte de mi carácter tranquilo. Cuando me sale algo mal, todo el mundo me reprocha que es que voy de buena.

“Ah ¿Sí?”

¿Porqué el hecho de que no me comporte como los demás les hace pensar que detrás de mí tiene que haber algo peor? No soy Dexter. Cuando estoy con la gente no mantengo un interesante pero psicopático diálogo conmigo misma en mi interior. xD

Sólo la gente que me conoce desde hace mucho se da cuenta de que no es fácil, que no siempre lo paso bien, que a veces necesito estar sola y que la forma en la que ellos “socializan” no es para mí.

Hay muy poca gente que tenga la paciencia, o lo que sea que haga falta, para pararse y entenderme.

Cualquier cosa en pequeñas dosis no hace daño -bueno, tal vez el veneno no-.

Sigo pudiendo soportar estar sola… Sólo que ya es demasiado tiempo. Siempre he tenido la suerte de encontrar a alguien que podía entenderme. Al final parece que esa suerte se acabó y tengo la sensación de que si sigo así voy a volverme loca.

6 Comentarios

opina

Add your comment below, or trackback from your own site.

Subscribe to these comments.

Be nice. Keep it clean. Stay on topic. No spam.

You can use these tags: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

*Required Fields