A veces me sorprendes
amistad, familia, llanto, reflexiones, vida | (6)
Antes me gustaba estar sola. Ahora me doy cuenta de que me gustaba estar sola porque sabía que cuando lo necesitase, siempre tenía alguien con quien hablar.
Al día... Debo hablar -utilizar la voz- una media de cinco horas. ¡Cinco horas!
¿Sabéis lo que es eso?
No es normal que de repente me encuentre en una situación en que la única amiga que tenga cerca la vea cuatro horas al día. Que me pase toda la mañana y parte de la tarde, sola sin nadie con quién hablar.
Del grupo de amigas y amigos que tenía en mi ciudad, sólo ...